viernes, 10 de enero de 2014

TALLERES ESPECIALES DEL COLEGIO GIOCOSA QUE SE IMPARTEN EN PREESCOLAR DURANTE EL HORARIO ESCOLAR.


Para nosotros es muy importante el desarrollo tanto motriz como intelectual de nuestros niños, por lo que desde pequeños, ofrecemos durante el horario escolar diversos talleres que les ayudan a potenciar todas sus habilidades.
  • Taller de Psicomotricidad: en él los niños expresan libremente sus sentimientos, haciendo uso de su motricidad en un ambiente especialmente diseñado.

  • Taller de Libre Elección: los niños ejercen su capacidad de tomar decisiones, al tiempo que ejercitan sus habilidades, jugando con los materiales de su elección.

  • Taller de Fábula: a través de cuentos y actividades de animación, se trabajan los valores universales para formar el pensamiento, la libertad, la voluntad y el juicio crítico.

  • Taller de Música: su finalidad es desarrollar la percepción de los estímulos sonoros a través del movimiento y el contacto vivencial con la música, brindando al niño una experiencia multisensorial.

  • Taller de arte: en él los niños desarrollan libremente todo su potencial creador y al mismo tiempo descubren un modo distinto de expresar sus emociones y sentimientos.

  • Taller de Computación: su objetivo es que el niño se familiarice desde temprana edad con los equipos, usándolos como una herramienta de apoyo didáctico para los Talleres Académicos.

  • Taller de Filosofía para Niños: su objetivo es favorecer que los niños desarrollen un pensamiento crítico, creativo y cuidadoso, a través del cuestionamiento y la reflexión.

  • Taller de Robótica: los niños construyen modelos funcionales, solucionando problemas y aplicando sus conocimientos en otras áreas.


  • Chipi Chape: los niños aprenden a solucionar problemas y a enfrentar retos haciendo uso de su creatividad y de sus habilidades mentales y cognitivas, de una manera lúdica y muy divertida.

  • Taller de Lego Zoom y Robótica: los niños construyen modelos funcionales y solucionan problemas prácticos, aplicando sus conocimientos de otras áreas del conocimiento.  Esto les permite ver resultados concretos de sus aprendizajes.


viernes, 3 de enero de 2014

10 consejos para una alimentación infantil sana (segunda parte)

5. ¡Choca esos cinco! Come fruta y verdura en cada comida, ¡y también entre horas!

La fruta y la verdura son los alimentos más ricos en vitaminas, minerales y fibra. Todos deberíamos tratar de comer cinco raciones diarias. Por ejemplo, un zumo de fruta en el desayuno, una manzana o un plátano entre horas y dos tipos de verdura en las comidas. Con eso ya tenemos el total. ¿Cuántas variedades puedes distinguir en el supermercado? ¿Por qué no pruebas algunas nuevas?

6. Detalles sobre las grasas. El exceso de grasas saturadas no es bueno para la salud

Comer muchos de esos alimentos grasos que tan buenos están (como la mantequilla, las cremas para untar, la carne y las salchichas fritas, las tartas saladas y los dulces) puede ser malo para el organismo. Así que, no lo olvides, sírvete una buena ración de pan, pero modérate con la mantequilla. Aunque hace falta algo de grasa para obtener todos los nutrientes que necesitamos, comer con moderación esos alimentos es menos arriesgado para la salud y para la báscula. De modo que, si la comida del mediodía es más bien grasa, come algo ligero en la cena.

7. Come a la hora indicada y cambia con frecuencia lo que picas entre horas

Aunque comas con regularidad a lo largo del día, hay veces en que te entra hambre entre las comidas, sobre todo si has hecho mucho ejercicio físico. Los tentempiés o aperitivos pueden engañar el hambre, pero no deben nunca sustituir a las comidas, sino servir sólo de complemento. Prefiere un bocadillo, fruta o verduras frescas, como apio o zanahorias. Sean cuales sean tus preferencias, recuerda que lo más sano para mantener una dieta equilibrada es seleccionar alimentos muy variados.

8. Sacia la sed. Bebe cuanto puedas

¿Sabías que más de la mitad de tu peso es agua? Por lo tanto, además de aportarle al cuerpo todos los alimentos que necesita a diario para estar en forma, tienes que regarlo con un mínimo de 5 vasos de líquido al día. Es muy importante tener siempre bebidas a mano para evitar la deshidratación, sobre todo cuando hace calor o cuando practicas mucho ejercicio. Por lo general, aunque no siempre, el cuerpo te la comunicará haciendo que sientas sed. El agua del grifo está bien, pero también la mineral es fantástica, así como los zumos de fruta, el té, los refrescos, la leche y las demás bebidas.

 

9. ¡Cuida tus dientes! Cepíllate los dientes al menos dos veces al día

Cepíllate los dientes al menos dos veces al día. Comer con demasiada frecuencia durante el día alimentos ricos en azúcar o fécula puede contribuir a la aparición de caries. Así que, ¡no te pases todo el día comiendo chuchearías y bebiendo refrescos! Si quieres conservar una sonrisa espléndida, también tendrás que lavarte los dientes dos veces al día con un dentífrico con flúor. Además, después del cepillado nocturno, no debes comer nada y beber únicamente agua.

10. ¡Muévete! Haz ejercicio a diario


Al igual que las bicicletas se oxidan si no las utilizas con frecuencia, tus músculos y huesos necesitan que los mantengas activos. El ejercicio es indispensable para mantener en forma el corazón y fortalecer los huesos. Y puede resultar muy divertido. Procura realizar algún tipo de ejercicio cada día, como ir caminando al colegio, o subir las escaleras deprisa. También los juegos que practicas en el recreo, como el fútbol o saltar a la cuerda, son un buen entrenamiento. La natación es uno de los deportes más beneficiosos par la salud. 





viernes, 27 de diciembre de 2013

10 consejos para una alimentación infantil sana (primera parte)

  1. Comer es divertido… ¡Disfruta la comida!
  2. El desayuno es una de la comidas más importantes
  3. Procura comer alimentos muy variados durante el día. La receta para mantenerse sano es la variedad
  4. ¿Qué alimento va ganando? Haz de los carbohidratos la base de tu alimentación
  5. ¡Choca esos cinco! Come fruta y verdura en cada comida, ¡y también entre horas!
  6. Detalles sobre las grasas. El exceso de grasas saturadas no es bueno para la salud
  7. ¡La merienda está servida! Come a la hora indicada y cambia con frecuencia lo que picas entre horas.
  8. Sacia la sed. Bebe cuanto puedas
  9. ¡Cuida tus dientes! Cepíllate los dientes al menos dos veces al día
  10. ¡Muévete! Haz ejercicio a diario.
¿Recuerdas cómo aprendiste a montar en bicicleta? Lo más importante era guardar el equilibro. Una vez logrado esto, podías pedalear cómodamente, para que las ruedas girasen y la bici avanzara.
Eso es precisamente lo que pasa cuando eliges la comida adecuada. Cuando por fin consigues armonizar la cantidad y el tipo de alimentos que consumes, todos los órganos de tu cuerpo realizan su misión y el organismo funciona de forma eficaz.
Seguir al pie de la letra los 10 trucos que te proponemos, te ayudará a estar siempre sano y en forma. Es tan fácil como montar en bicicleta … una vez que consigues mantener el equilibrio.

1. Comer es divertido… ¡Disfruta la comida!

Una forma estupenda de disfrutar de las comidas es hacerlo en compañía de la familia y los amigos, en casa o en el colegio. Resulta interesante observar qué escogen los demás, o con qué rellenan sus bocadillos. ¿Has probado alguna vez a cambiar el tuyo a diario? Échale un vistazo a lo que llevas en la bolsa de lunch o a lo que tienes en tu plato de comida ¿Cuántos tipos de frutas y verduras distintos ves?

2. El desayuno es una de las comidas más importantes

Nuestro cuerpo necesita energía a cada instante y, después de pasar toda una noche durmiendo, su nivel de energía es muy bajo. Los coches, los autobuses y los trenes no pueden funcionar sin combustible. Del mismo modo, necesitas un buen desayuno, ya sea para ir al colegio o para dar una vuelta durante el fin de semana.

3. Procura comer alimentos muy variados durante el día. La receta para mantenerse sano es la variedad

Para gozar de buena salud, tienes que ingerir a diario más de 40 vitaminas y minerales distintos. Como no existe un alimento que los contenga todos, es muy importante que selecciones cada día una variedad de alimentos que sea equilibrada. En realidad, no existe comida buena ni mala, así que no tienes por qué renunciar a la que te gusta. La mejor forma de llevar una dieta equilibrada, consiste en comer todos los días distintos tipos de alimentos.

4. ¿Qué alimento va ganando? Haz de los carbohidratos la base de tu alimentación

La mayoría de las personas no consumen suficiente comida rica en carbohidratos, como cereales, arroz, pasta, patatas y pan. Al menos la mitad de la calorías de tu dieta debería provenir de estos alimentos, así que no está de más que incluyas como mínimo uno de ellos en cada comida. Prueba el pan integral, la pasta y otros cereales, que te aportarán mucha fibra.

 

viernes, 20 de diciembre de 2013

10 consejos para educar (segunda parte)


 Quinto Principio
La conciencia moral es lo que los hace libres
Los padres no están educando integralmente a su hijo si sólo se ocupan de su aspecto cognitivo, emocional, afectivo, sexual… La conciencia moral es la que dirige hacia el bien todas aquellas áreas. Porque con su luz ilumina a la inteligencia y le da a conocer qué es el bien en determinado lugar y momento. Si se quiere educar en la libertad, hacer del hijo un hombre recto, hay que formar su conciencia desde que tiene uso de razón.
Sexto Principio
Los padres somos los primeros educadores
El mayor beneficiado por la unidad entre el colegio y la familia es el hijo. Esto no significa que, en casos puntuales, los padres no deban hacer valer sus derechos como padres o defender al hijo en determinadas circunstancias.
Séptimo Principio
Educa para el mundo real. Estas son las actitudes que encierran al hijo en una burbuja y lo dejan frágil y desprotegido para vivir en el mundo que le ha tocado:
Padres que viven lamentándose del mundo de hoy, todo está podrido, el futuro es negro, y añorando tiempos pasados.
Padres que para que el ambiente exterior no contamine a los hijos, los sobreprotegen.
¿Cómo preparar al hijo para ser parte activa de este mundo y, así, mejorarlo?
-Con una sólida formación intelectual que le permita pensar por sí mismo y tener criterio propio para ir contra corriente. A los hijos se les enseña a pensar, discutir y defender ideas con temas interesantes en la mesa familiar, con panoramas atractivos, con buenas lecturas…
-Con un concepto verdadero de tolerancia. Escudados en un falso concepto de tolerancia, hoy se aceptan como legítimas todas las posturas: no hay una verdad objetiva, sino muchas verdades singulares. Hay que enseñar a querer y respetar a las personas, pero sin tranzar con el error. A buscar lo que une y no lo que desune, pero teniendo claro que el mal no puede ser tolerado por una malentendida tolerancia&.
 Octavo Principio
El amor es inteligente cuando conoce y pone límites
Sólo para aquellas personas que no nos importan mayormente, exigimos felicidad a cualquier precio. Con nuestros amigos, con las personas que amamos, con nuestros niños, somos exigentes y preferimos verlos sufrir mucho antes que verlos felices de un modo despreciable y enajenado”, C.S. Lewis.
1. Los padres que quieren a sus hijos con amor inteligente establecen ciertas normas. En Hacer Familia elaboramos un código familiar de permisos.
1. Todo permiso lleva asociada una carga educativa, pues emite señales que los hijos captan.
2. Los permisos son opinables, pero no son neutros.
3. Existe un conjunto de reglas establecidas, por acuerdo de padre y madre, que se han explicado a los hijos, antes de que éstos eleven pliegos de peticiones.
4. Hay reglas que permiten concesiones porque dicen relación a principios secundarios o menos importantes.
5. El permiso solicitado debe suponer un beneficio para el hijo que lo pide o al menos que no sea dañino. El permiso no debe perjudicar el bien común.
6. Cada hijo es diferente. Al conceder un permiso se debe evaluar la relación entre libertad y responsabilidad. Los permisos deben ser concedidos en forma gradual.
7. Los padres tienen derecho a unos minutos tranquilos para decidir un permiso.
8. La concesión de permisos no puede convertirse en una batalla campal.
9. Los padres deben ser coherentes y consecuentes.
10. Conceder un permiso es ejercitar la autoridad dada por Dios a los padres para educar a los hijos.
El cariño de un hijo hacia sus padres no depende de la cantidad de noes o de síes que le hayan dado, sino del buen criterio con que se dieron”. -Diego Ibáñez L., en Sentido Común y Educación en la Familia.
Noveno Principio
Confía siempre en ellos y en su capacidad de reacción
Cuando el hijo está en su adolescencia, cuando parece que todo lo que se ha sembrado no sólo no da fruto, sino parece que agoniza, ¡calma!
En lugar de catalogarlo como un flojo perdido, un irresponsable rematado, un egoísta sin vuelta… demuéstrale que el cariño de sus padres es a prueba de adolescentes. Un hijo al que se le ponen etiquetas negativas llega a pensar que no tiene futuro; el que siente que ya no se confía en él, pierde toda la seguridad en sí mismo.
Exige en pocas cosas, pero en las importantes. No des peleas inútiles y haz de tu hogar un lugar seguro con el que cuente en medio del temporal. Paciencia, paciencia, paciencia. Busca y reconoce en él las cualidades que tiene. ¡Todos tienen! Incentívalas. Confía. No pierdas la esperanza. Ya verás: pronto saldrá a la luz el hombre y la mujer que hay en su interior. Habrá madurado.
Se tiene fe en un hijo cuando se cree lo que todavía no se ha visto, se sabe esperar hasta que se vea, con paciencia y sin desánimos, aunque los resultados tarden.
 Décimo Principio
Pon metas altas a tus hijos
El ser humano vale por lo que es, no por lo que tiene. Lamentablemente hoy se aspira más a tener que a ser.
Hay que enseñar a los hijos que el fin de esta vida no es pasar por ella “lo mejor posible”. Los grandes valores e ideales se respiran en el hogar, se inculcan dando ejemplo. Esto supone autoexigencia. ¿Cuáles son los temas dominantes de la familia? ¿Sólo se habla de plata, de cosas y panoramas? ¿Hay una preocupación real por los más necesitados? ¿Se eligen las carreras por su rentabilidad o prestigio o por la contribución personal que desde ahí se puede hacer al mundo?

En tus hijos debe quedar grabada una idea clave: que hay mucho que hacer y se puede hacer mucho. Para que tu hijo pueda mirar alto y ser capaz de decir con convicción: “Yo puedo hacer algo. Mi contribución ¡vale! 

jueves, 12 de diciembre de 2013

10 consejos para educar (segunda parte)


Quinto Principio

La conciencia moral es lo que los hace libres

Los padres no están educando integralmente a su hijo si sólo se ocupan de su aspecto cognitivo, emocional, afectivo, sexual… La conciencia moral es la que dirige hacia el bien todas aquellas áreas. Porque con su luz ilumina a la inteligencia y le da a conocer qué es el bien en determinado lugar y momento. Si se quiere educar en la libertad, hacer del hijo un hombre recto, hay que formar su conciencia desde que tiene uso de razón.

Sexto Principio

Los padres somos los primeros educadores

El mayor beneficiado por la unidad entre el colegio y la familia es el hijo. Esto no significa que, en casos puntuales, los padres no deban hacer valer sus derechos como padres o defender al hijo en determinadas circunstancias.

 

Séptimo Principio

Educa para el mundo real. Estas son las actitudes que encierran al hijo en una burbuja y lo dejan frágil y desprotegido para vivir en el mundo que le ha tocado:

Padres que viven lamentándose del mundo de hoy, todo está podrido, el futuro es negro, y añorando tiempos pasados.

Padres que para que el ambiente exterior no contamine a los hijos, los sobreprotegen.

¿Cómo preparar al hijo para ser parte activa de este mundo y, así, mejorarlo?

-Con una sólida formación intelectual que le permita pensar por sí mismo y tener criterio propio para ir contra corriente. A los hijos se les enseña a pensar, discutir y defender ideas con temas interesantes en la mesa familiar, con panoramas atractivos, con buenas lecturas…

-Con un concepto verdadero de tolerancia. Escudados en un falso concepto de tolerancia, hoy se aceptan como legítimas todas las posturas: no hay una verdad objetiva, sino muchas verdades singulares. Hay que enseñar a querer y respetar a las personas, pero sin tranzar con el error. A buscar lo que une y no lo que desune, pero teniendo claro que el mal no puede ser tolerado por una malentendida tolerancia&.

 

Octavo Principio

El amor es inteligente cuando conoce y pone límites

Sólo para aquellas personas que no nos importan mayormente, exigimos felicidad a cualquier precio. Con nuestros amigos, con las personas que amamos, con nuestros niños, somos exigentes y preferimos verlos sufrir mucho antes que verlos felices de un modo despreciable y enajenado”, C.S. Lewis.

1. Los padres que quieren a sus hijos con amor inteligente establecen ciertas normas. En Hacer Familia elaboramos un código familiar de permisos.

1. Todo permiso lleva asociada una carga educativa, pues emite señales que los hijos captan.

2. Los permisos son opinables, pero no son neutros.

3. Existe un conjunto de reglas establecidas, por acuerdo de padre y madre, que se han explicado a los hijos, antes de que éstos eleven pliegos de peticiones.

4. Hay reglas que permiten concesiones porque dicen relación a principios secundarios o menos importantes.

5. El permiso solicitado debe suponer un beneficio para el hijo que lo pide o al menos que no sea dañino. El permiso no debe perjudicar el bien común.

6. Cada hijo es diferente. Al conceder un permiso se debe evaluar la relación entre libertad y responsabilidad. Los permisos deben ser concedidos en forma gradual.

7. Los padres tienen derecho a unos minutos tranquilos para decidir un permiso.

8. La concesión de permisos no puede convertirse en una batalla campal.

9. Los padres deben ser coherentes y consecuentes.

10. Conceder un permiso es ejercitar la autoridad dada por Dios a los padres para educar a los hijos.

El cariño de un hijo hacia sus padres no depende de la cantidad de noes o de síes que le hayan dado, sino del buen criterio con que se dieron”. -Diego Ibáñez L., en Sentido Común y Educación en la Familia.

Noveno Principio

Confía siempre en ellos y en su capacidad de reacción

Cuando el hijo está en su adolescencia, cuando parece que todo lo que se ha sembrado no sólo no da fruto, sino parece que agoniza, ¡calma!

En lugar de catalogarlo como un flojo perdido, un irresponsable rematado, un egoísta sin vuelta… demuéstrale que el cariño de sus padres es a prueba de adolescentes. Un hijo al que se le ponen etiquetas negativas llega a pensar que no tiene futuro; el que siente que ya no se confía en él, pierde toda la seguridad en sí mismo.

Exige en pocas cosas, pero en las importantes. No des peleas inútiles y haz de tu hogar un lugar seguro con el que cuente en medio del temporal. Paciencia, paciencia, paciencia. Busca y reconoce en él las cualidades que tiene. ¡Todos tienen! Incentívalas. Confía. No pierdas la esperanza. Ya verás: pronto saldrá a la luz el hombre y la mujer que hay en su interior. Habrá madurado.

Se tiene fe en un hijo cuando se cree lo que todavía no se ha visto, se sabe esperar hasta que se vea, con paciencia y sin desánimos, aunque los resultados tarden.

 

Décimo Principio

Pon metas altas a tus hijos

El ser humano vale por lo que es, no por lo que tiene. Lamentablemente hoy se aspira más a tener que a ser.

Hay que enseñar a los hijos que el fin de esta vida no es pasar por ella “lo mejor posible”. Los grandes valores e ideales se respiran en el hogar, se inculcan dando ejemplo. Esto supone autoexigencia. ¿Cuáles son los temas dominantes de la familia? ¿Sólo se habla de plata, de cosas y panoramas? ¿Hay una preocupación real por los más necesitados? ¿Se eligen las carreras por su rentabilidad o prestigio o por la contribución personal que desde ahí se puede hacer al mundo?

En tus hijos debe quedar grabada una idea clave: que hay mucho que hacer y se puede hacer mucho. Para que tu hijo pueda mirar alto y ser capaz de decir con convicción: “Yo puedo hacer algo. Mi contribución ¡vale!

 

Semana del 16 al 22

 

martes, 10 de diciembre de 2013

10 consejos para educar (primera parte)

Enunciamos las grandes ideas que sirven de guía a los padres en la maravillosa tarea de educar a sus hijos. Pero vale hacer una advertencia: de nada servirá poner en práctica todos estos consejos si no hay una base de amor y comprensión. Estos 10 pilares necesitan un buen cimiento: un hogar donde haya alegría, respeto y comunicación. Padres que estén disponibles física y mentalmente para sus hijos; padres que al llegar a la casa dejen a un lado su cansancio y preocupaciones, que sepan mirar el interior de sus hijos, que sean capaces de sonreír y disfrutar de estar en familia.

Primer Principio
Si quieres cosechar, siembra a tiempo
Al nacer, nuestros hijos son como una pequeña semilla llena de futuras promesas. Podrán ser como un gran árbol frondoso, de sólidas raíces y sabrosos frutos. Pero también, pueden crecer torcidos, ser muy vulnerables a los azotes del viento y las pestes y en definitiva no dar nunca los frutos que de ellos se esperaban.
Con la exitosa fórmula de cariño y exigencia, los padres debemos educarlos en la gran riqueza de las virtudes humanas desde el primer instante de sus vidas. Esperar a la hora de la razón es llegar, definitivamente, tarde.
Palabras del experto: Hay que saber que el 80% de las ideas pueden asentarse antes de los diez años; que es preferible un año antes, que un día después, pues eso ya es tarde; y que antes de los diez años es más fácil hablar con los hijos y ser escuchados, porque después de los doce, el tema se pone más difícil”. Fernando Corominas, Pdte. del Instituto Europeo de Estudios de la Educación.
Para el bronce: Lo que no aprende Juanito, no lo sabrá nunca Juan. Refrán popular alemán.

Segundo Principio
Educa en vista al ser humano que quieres formar
Los padres pueden verse atrapados por la inmediatez del diario vivir, sin haber reflexionado en torno al ser humano que quieren formar.
Fórmula negativa: Hay familias en que se arma gran escándalo porque se rompió un jarrón, pero no cuando se desobedece o grita a la nana. Hay papás que tienen tiempo para abnegadamente llevar y traer de dentistas y fiestas, pero nunca se han dado el tiempo, o el valor, para conversar sobre la mala influencia de un ambiente. Hay padres que con esfuerzo y sacrificio mantienen una despensa abundante para que no falte nada (léase también mantener un máximo nivel de panoramas, ropa, auto, etc.) pero que no han pensado en cómo educar a ese hijo para el trabajo y en virtudes aparejadas a él como el esfuerzo, la sobriedad, la solidaridad, el servicio, la generosidad. Tienen, aunque suene duro, un pobre proyecto del hijo que se está educando: se pierden en mil detalles y descuidan lo grande.
Fórmula positiva: La forma de enfrentar temas como permisos, castigos, conversaciones, estudios… es muy distinta cuando se tiene claro el proyecto de ser humano que se quiere formar. Se premiará el esfuerzo de un hijo y no la nota; se castigará la falta de respeto con la hermana y no el haber llegado media hora tarde del colegio por un imprevisto.


Tercer Principio
El ejemplo y la unidad de criterio son claves
Educar es educarse. Exigir a los hijos es primero autoexigencia. El buen ejemplo es contagioso, arrastra.
La unidad de criterio entre el padre y la madre es lo que da seguridad a los hijos, En la práctica esto significa que los padres pueden tener distintas opiniones sobre cómo ayudar a un hijo o enfrentar un problema, pero una vez que se han puesto de acuerdo en ese "cómo", ambos actúan unidos. No hay un cónyuge cómplice de un hijo en oposición al otro; el hijo no puede manipular a uno de los padres con la debilidad del otro.
Idea clave: Los padres deben educar con intencionalidad educativa, que se concreta en darse el tiempo para conocer a cada hijo, para conversar marido y mujer a solas y sin prisa sobre cada uno de ellos. De este modo es posible fijarse objetivos a corto plazo, pequeños, concretos- y a largo plazo, que se refieren al bien ser de ese hijo. Sólo así los padres evitarán reducir la acción educativa a la crianza, la nutrición y la información, omitiendo la parte más importante: hacer de ese hijo un hombre pleno, maduro, responsable.
Dijeron:
Juan Pablo II: Mi padre fue una persona admirable… era tan severo consigo mismo, que no necesitaba serlo con su hijo. Bastaba su ejemplo para enseñar la disciplina y el sentido del deber.
Tomás Moro: Una vez vuelto a casa, hay que hablar con la mujer, hacer gracias a los hijos, cambiar impresiones con los criados. Todo ello forma parte de mi vida y hay que hacerlo, a no ser que quieras ser un extraño en tu propia casa. Hay que entregarse a quienes la naturaleza o uno mismo ha elegido como compañeros.

Cuarto Principio
Educa a los hijos individualmente, no en grupo
La ley pareja no corre en la educación de los hijos. Justicia es dar a cada uno lo que le corresponde: en el caso de los hijos hay que dar a cada cual diferentes tiempos, reglas, tratos, según sus necesidades, carácter, sexo, edad, ubicación dentro de la familia, etcétera.
Sólo así se buscará el bien de cada uno, ayudándole en su proceso personalísimo de mejora, de modo que luche por superar sus debilidades y reforzar sus características positivas.

Sea por comodidad, educar a todos como un todo, o por un errado concepto de justicia, trato igualitario, se caen en serias injusticias que en nada apuntan a ese ser mejor que todo padre desea y busca para sí y para cada uno de sus hijos.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Enamórate de un hombre así

Enamórate de un hombre,
Que sea bueno para algo,
y para algo bueno,
Que sea congruente,
De un hombre, que luche,
Por ser grande de espíritu,
Que su proyecto de vida, lo haga contigo,
Que acepte tu ayuda,
Que admire tus fortalezas, conozca tus ilusiones,
Que palme tus tristezas,
Que te de certidumbre emocional,
Enamórate, de un hombre,
Que vea en Ti la luz de su vida,
Un hombre, con quien la disfrutes,
No que se la resuelvas,
Un hombre de mano delicada, para acariciarte,
Y fuerte para defenderte,
Un hombre que conozca sus límites,
Y supere sus fronteras,
De caminar seguro y sonrisa franca,
Que sepa lo que quiere de la vida,
Que no cargue, bagajes emocionales del pasado,
Que sepa de prioridades y que en ellas …… estés Tu,
Que te quiera como eres,
Que te quiera como serás, con los años,
Uno que te admire hoy y te respete siempre,
Un hombre que no baje la mirada en la derrota,
Y no sea cínico en la grandeza,
Que llore su dolor contigo, sin escapar de el,
Que luche y se levante,
Supere los rigores del destino,
Enamórate de un gran hombre,
Y NUNCA lloraras.